El láser de CO2 fraccional funciona emitiendo un haz de luz concentrado que es absorbido por el agua de las células de la piel. La energía del láser calienta y vaporiza la piel objetivo, creando pequeñas columnas de tejido tratado. Estas columnas están rodeadas de tejido sano, lo que permite una curación más rápida y un tiempo de inactividad mínimo. Se usa comúnmente para rejuvenecer la piel, tratar arrugas, cicatrices y otras imperfecciones. El tratamiento es seguro y eficaz, con efectos secundarios mínimos, como enrojecimiento e hinchazón, que desaparecen en unos pocos días. Es posible que se requieran varias sesiones para lograr resultados óptimos.
El láser fraccional de vidrio de erbio de 1550 nm no ablativo actúa sobre la piel mediante rayos láser microscópicos en el modo de operación de estampado estático o rodamiento dinámico. La energía del láser crea microcolumnas de calor en la piel, creando nuevas células cutáneas y aumentando la producción de colágeno. En comparación con el láser de CO2, el láser de 1550 nm afirma tener un perfil de seguridad mejorado para pacientes con piel más oscura. Y tiende a abordar problemas más superficiales como líneas finas, arrugas y estrías con un tiempo de inactividad breve.